
¿Notas tu nariz torcida o con dificultad para respirar? La rinoplastia (o rinoseptoplastia cuando se corrige también el tabique) es la solución ideal tanto a nivel estético como funcional.
Causas más comunes:
Traumatismos, condiciones congénitas o un crecimiento irregular del tabique durante el desarrollo pueden alterar la forma o función de la nariz.
Consecuencias:
La desviación del tabique no solo afecta la armonía facial, sino también la respiración, generando obstrucciones que impactan la calidad de vida.
Diagnóstico y evaluación:
En algunos casos, se solicitan radiografías o tomografías para conocer en detalle la estructura interna de la nariz antes de la cirugía.
Recuperación:
Durante los primeros días es normal presentar hinchazón y molestias leves. Se recomienda descansar, mantener la cabeza elevada y evitar esfuerzos físicos las primeras semanas.
Resultados:
Los cambios son visibles desde el inicio, pero el resultado final —tanto estético como funcional— puede apreciarse completamente tras algunos meses.
Es importante tener en cuenta que cada caso varía, por lo que es importante tener una evaluación previa.
Agenda tu evaluación y descubre cómo mejorar tu respiración y armonizar tu rostro.